Por qué CosmoBloc nunca será una suscripción
01El detonante
Nunca quise pagar cada mes por una app de gimnasio.
La historia siempre es la misma. Te ofrecen una app gratis. Te pones con ella, apuntas tus sesiones durante semanas, vas construyendo tu historial. Y el día que de verdad quieres ver tus progresos, la app cambia de tono: para seguir, hay que pagar. Todos los meses.
«Sentí que me habían tomado el pelo.»
Pones tu tiempo y tu sudor, y tu propio progreso se convierte en una forma de hacerte pagar.
02Lo que hice
Así que hice la app que me habría gustado encontrar.
Solo, durante meses. Empecé con una pregunta sencilla: ¿qué necesito de verdad entre dos series? Apuntar rápido, ver lo que levanté la última vez, saber si progreso. Nada más debía estorbar.
Así que tomé decisiones que las apps gratuitas no toman. Sin cuenta que crear. Todo funciona sin conexión, incluso en el fondo del gimnasio. Y cada valor que la app calcula para ti es solo una sugerencia: es una libreta, no un entrenador que decide por ti.
Una app pensada así no puede vivir de anuncios ni de una suscripción sin traicionar el motivo por el que la hice. Quedaba una sola forma honesta de venderla.
03Lo que pagas
La app, una vez. Y ya está.
- Todo viene incluido desde el principio: sin versión gratuita recortada, sin funciones que desbloquear, nada que pagar dentro de la app.
- Habrá actualizaciones: no cada mes, sino cuando estén listas. Están incluidas, sin coste extra.
- Tus sesiones, tus comidas y tus récords se quedan en tu teléfono: nadie te los puede quitar.

Chris
Creador de CosmoBloc






